Ir al contenido principal

LA ALBERCA (Salamanca) UN SITIO DONDE IR.

Tenía muchas ganas de visitar LA ALBERCA, esta población salamantina  en plena serranía de Francia en la comarca de las Batuecas. La población ya estaba asentada en La Alberca desde antes de la llegada de los romanos, como demuestra el castro prerromano sobre el cual se asienta una parte del pueblo. En la Edad Media, entre los siglos XII y XIII se produjo la repoblación por decisión del rey Alfonso IX de León. Del flujo de gente que llegó a esta tierra, parte destacada fue la de origen francés a través de Raimundo de Borgoña, noble francés casado con la posteriormente reina Urraca I de León, hija primogénita de Alfonso VI de León. Este origen justificaría la numerosa presencia de topónimos franceses en la Sierra de Francia. En el siglo XIX, con la creación de las actuales provincias en 1833, La Alberca quedó definitivamente integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa



En 1940 el pueblo se convirtió en Monumento Histórico-Artístico facilitando la conservación del casco urbano. Fue el primer municipio español que consiguió tal distinción.


La iglesia parroquial del siglo XVIII está consagrada a Nuestra Señora de la Asunción  , posee un interesante púlpito en granito policromado del siglo XVI, así como es reseñable el Santísimo Cristo del Sudor.



La fisonomía del pueblo sorprende: de puertas afuera ha cambiado poco en los últimos siglos. Las calles son estrechas, sinuosas y empedradas, y las viviendas tienen muros de piedra o adobe con traviesas de madera que trazan dibujos geométricos. Muchas casas aún exponen la fecha de su construcción en el dintel, junto a inscripciones y símbolos que hacen hincapié en el cristianismo de los primeros propietarios. Remiten a épocas en que las desviaciones religiosas acarreaban complicaciones. Una visita que merece la pena.

























Comentarios